"¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista." Henry F. Amiel

Francisco Cruz Rodríguez EL ÁRBOL

Aquel día nublado, en el que nuestros pensamientos cambiaron...

Como cualquier chico de 16/17 años no me tomé demasiado en serio eso de ver un árbol, lo primero que pensé fue ... ¿para qué?, la verdad es que no entendí en un primer momento por qué nuestro profesor de filosofía, quiso llevarnos a ver un "simple" árbol...pero llegó el día, bajamos cuidadosamente las escaleras del instituto hasta salir fuera de éste, y seguimos la espalda del profesor hasta la llegada, es decir, hasta el árbol que él mismo escogió.....por el camino, no sé si sería por el hecho de estar pensando en arboles, me fijé en que son más complejos de lo que suponía a primera vista, e incluso pude observar la cantidad de hojas que tenían los arboles, que pareciese que las hubiesen colocado al azar, pero de una forma perfecta. Al fin llegamos. Lo que más me sorprendió es que el árbol estaba seco, me refiero a que no tenía ni una sola hoja, pero su robustez me transmitía un respeto bastante grande, algo que nunca me había afectado hasta ahora. Nos dispusimos a leer el texto que nos dio nuestro profesor. Mientras escuchaba los diálogos de Platón y el biólogo que leían mis compañeros, me puse a observar el gran árbol que tenía ante mí, lo que más me sorprendió aparte de su robustez, anchura y altura fue la gran cantidad de ramas que tenía, eran cientas que acogían a otras cientas más pequeñas, lo que me hizo pensar, que tal vez, cada rama de cada árbol en el mundo, era el reflejo del alma de una persona o incluso en un árbol estaba el reflejo de varias, mi razonamiento fue que como nosotros nacemos de una base que es nuestra madre, ellos nacen de su madre, es decir la madre tierra, ellos crecen rectos y fuertes al principio de su vida, al igual que nosotros y más tarde cuando ya se tiene una buena base es cuando elegimos los caminos de nuestra vida, que son esas ramas.....me tocó leer, aunque estaba leyendo realmente no estaba escuchándome, sino que en mi mente aún tenía ese razonamiento del árbol, al cual me vi sorprendentemente arrastrado, la lectura termino y todos nos marchamos. Ahora sí comprendo: ¿para qué ver un "simple árbol"?, ya entendí el objetivo de nuestro profesor.... y así fue cuando, en aquel día nublado, nuestros pensamientos cambiaron.....

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