"¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista." Henry F. Amiel
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Rosa María López García

Cierra los ojos, respira hondo y deja volar tu imaginación.
Imagina un día de primavera, con un sol radiante, los colores de las flores, el verde de los árboles. Camina hacía el río, siéntate justo al lado de ese árbol, sí, ese tan alto que crea una gran sombra en sus pies, siente la brisa del aire y escucha el ruido del agua ¿se está bien verdad?

Pues ahora imagínate que eres ese gran árbol, ve hacia su tronco y cuélate dentro de él. Desde este momento eres como él, un árbol que ha comenzado su vida creciendo de una simple semilla bajo tierra, que con el tiempo ha plantado sus raíces y ha salido al exterior para vivir su vida, una vida sedentaria pero inquietante. Ese árbol que desde pequeño siempre ha soñado con llegar a lo más alto, que con el tiempo y a base de caídas su tronco se ha ido endureciendo, ya no es tan frágil como antes, ha aprendido a sobrevivir. Con esfuerzo ha ido encauzando su camino, estirando sus largas ramas, que después han dado su fruto.
Ese árbol, como todos, tiene sus días malos en los que es inundado por su propia sombra y que un pequeño soplo de aire hace que se derrumbe y se caigan todas sus hojas. Pero también tiene días buenos, de hecho la mayoría son así, en lo que sus hojas brillan más que nunca y sus ramas suben tan alto que se ven desde muy lejos.
Bueno, se acaba el tiempo, es hora de irse de este bonito lugar. Abre poco a poco los ojos, vuelve a la vida real y párate a pensar un minuto sobre este viaje.

Sin duda, somos ese tipo de árbol raro, cuya vida comienza con lo más insignificante, ese árbol que nunca para de crecer, que nunca deja de soñar.

Laura Cebrino Díaz

Raíces, tronco, ramas, hojas… todo esto compone lo que llamamos árbol, aunque para mí es más bien tranquilidad, aprender a respirar, ese viejo árbol que busco cuando quiero sentir el entorno natural de mi ser, para sentarme ante él y ver cómo son las cosas reales que aún perduran con el tiempo sobreviviendo, quizás, a los ataques químicos humanos.

Parece mentira que la prisa nos haya hecho creer que somos víctimas de una humanización constante, que pensemos que somos afortunados por poder llegar a tiempo a todas las citas que tenemos, a las reuniones, a recoger a los niños, ir a comprar o simplemente sacar tiempo para ir a la peluquería; sí, eso forma parte indiscutiblemente de nuestros días, nuestra vida, pero olvidamos llenar nuestro interior y a veces, incluso olvidamos que hay alguien más que puede aportar a nuestra vida una visión nueva y renovada simplemente haciéndonos cerrar los ojos y escuchar sus susurros, ese alguien tan misterioso y especial se llama árbol.

Éste, ha sido el único que ha sentido todos esos cambios climáticos que los científicos cuentan, todas las guerras entre países y para no irnos muy lejos, su tala y uso para beneficio humano, y es por eso que puede llevar en su interior tantas experiencias y tanta vida, que puede ser ese ser mágico que nos llene de paz, con su sombra, su olor, su ruidoso silencio.

Un árbol, es en realidad ese esquema de la vida: comienza con sus bases asentadas, las raíces, esas en las que te forman en la infancia; el tronco, que es el desarrollo, la forma en la que dispones tu coraza según tu seguridad, y esas ramas, que son la sociedad a la que te enfrentas y donde siempre te encuentras. Tendrás que recorrer el laberinto de ramas y al fin contribuir con todos a esa arboleda, como ésta que alimenta el sol y que nos alimenta a nosotros.

Jesús Matilla ¿QUÉ ES UN ÁRBOL?

Muchas personas ven un árbol y piensan que es un simple
tronco con hojas, pero quienes dicen eso pueden no decir lo
que piensan por vergüenza, o porque en realidad no se
paran a pensar qué puede ser un árbol:

Se me vienen mil recuerdos diferentes de un árbol que está
al lado de mi casa, aquel era un compañero que siempre
aparecía en mis sueños y estaba en cada una de las cosas que viví.

Él es el guardián de mis mejores secretos, ha estado
para reír y para llorar, incluso le podría llamar amigo.

Pero un día, personas que piensan que un terreno lleno de
árboles sólo sirve para sacar dinero construyendo casas, campos de golf etc.,
no se dieron cuenta de que mi amigo estaba en ese bosque, decidieron cortar los
árboles.
El dia antes de que empezaron el trabajo fui a hablar con mi
amigo y me dijo:

“No se cuanto tiempo volveré, ni qué aventura me esperará,
Solo se que yo no voy a olvidarte. Te voy a echar de menos
Note olvides de la promesa de volvernos a ver”.

Pero para algunas personas esto de lo que he hablado es una
locura de mi imaginación, pero para mí es expresar lo que
siento y a lo mejor sí me gustaría ser Don Quijote
y dejar un poco de ser Sancho.

Estefanía Larios Revuelta ¿QUÉ ES UN ÁRBOL?

Según la RAE (Real Academia Española) es una planta perenne de tronco leñoso y elevado que se ramifica a ras el suelo. Según mi punto de vista es una de las plantas más esenciales del planeta, los árboles son unos de los seres mas mágicos y necesarios de la naturaleza, ellos nos dan muchas cosas, expulsan oxigeno, nos dan frutos y muchas cosas más. Nosotros, en vez de respetarlos, los matamos cortándolos para construir edificios, centros comerciales etc., sin pensar en las repercusiones que esto puede causar en el futuro y no solo eso, hablando de un modo un poco mas poético un árbol es un planeta para miles de insectos que lo habitan, es un cobijo para cualquier animal e incluso una fuente de recuerdos para muchos. Ellos estuvieron aquí desde el principio de los tiempos, ¿por qué no tenerles un poco más de consideración? Ya no solo es el que destrocemos menos árboles si no que al pasar a su lado pensemos que también son seres vivos y casi no les hacemos caso; solo los cogemos para nuestro beneficio y nunca nos hemos parado a pensar que ellos también se alimentan, se reproducen, mueren e incluso algunos se defienden. Mi pensamiento sobre un árbol es que ese ser no es tan simple como creemos y aunque los tenemos al lado no sabemos casi nada de ellos. No quiero decir con esto que sea una especie de ser humano petrificado si no que al igual que nosotros nos comunicamos y los animales se comunican ellos también lo hacen ¿Por qué nunca hemos intentado comprenderlos? Si lo miras de esta forma es estúpido que tengamos a nuestro lado un ser tan enigmático y no sepamos entenderlo. Seguramente la persona que esté leyendo esto después seguirá pasando delante de uno de estos seres sin pararse a pensar sobre él, incluso estoy segura de que yo también lo haré pero al menos mientras he escrito esta redacción y mientras estuve haciendo una “excursión” un tanto rara, cuyo objetivo es sentarse a los pies de un árbol y mirarlo, no lo vi como una simple planta, si no como un ser vivo misterioso y recóndito del que no sabemos nada.

Cristina Barroso Címbora ¿QUÉ ES UN ÁRBOL?

                                                                                             (REDACCIÓN SELECCIONADA)

Si el árbol que fue cortado para fabricar esta hoja supiera que yo iba a estar aquí, escribiendo sobre él (nunca mejor dicho), tratando de describirlo… Si él lo supiera…

¿Estaría orgulloso de morir para ser recordado? Porque, seamos sinceros, aunque sea triste, “la vida” de un árbol después de ser talado, es servirnos durante ¿5 segundos? El tiempo que se tarda en usar un pañuelo de papel, o 1 minuto, si lo usamos como página de cualquier libro… Pero este árbol no, este árbol va a tener su memoria.

Un árbol…estamos cansados de escuchar su nombre, de verlos en cualquier esquina, pero ¿qué sabemos de ellos? Puede parecer una pregunta un tanto obvia: son seres vivos que realizan la fotosíntesis a través de sus hojas y transforman el dióxido de carbono en oxígeno, recogen los nutrientes del suelo, etc.…Pero detente, para un segundo y piensa: ¿son sólo eso? ¿El símbolo ecologista de “cuida tu entorno”?

Yo no lo veo así. Para mí están llenos de vida, conocimiento… Por eso son mudos a nuestros oídos humanos. No nos revelarán jamás ese secreto que guardan con tanto celo, callarán para siempre los misterios de la naturaleza, almacenados para siempre en la memoria de los anillos y la savia de sus troncos…Pero ellos sí pueden comunicarse, por supuesto. Su voz se la proporciona el viento, que mece sus delicadas hojas y les hace susurrar en ese idioma tan extraño.

Estos seres casi inmortales, están en contacto a la vez con los dos grandes límites del mundo: la tierra y el cielo, la luz y la oscuridad, y de ambos sitios reciben lo único que necesitan para vivir.
Todos los días de su larga vida están destinados a hacer y deshacer siempre lo mismo, como el mito de Ariadna: transforman el dióxido de carbono en oxígeno, para de nuevo, durante la noche, crear de nuevo ese gas. Aunque pienso, que si no tuvieran nada que hacer, sencillamente no estarían aquí. Porque no son solo una máquina de crear oxígeno y darnos sombra, son también la cuna y la casa de miles de otros seres vivos, los testigos de las más bonitas historias de amor, los cimientos para casas de árbol de la infancia de cualquier niño.

En definitiva, el árbol se define en una sola palabra: VIDA.

Este calificativo creo que se ajusta muy bien a su definición, porque de los árboles , de la naturaleza, viene todo, venimos todos y así será y aquí seguirán hasta que ya no seamos, porque cuando muera nuestra memoria, morirán todos ellos.

Antonio Portana EL ÁRBOL

Bueno, una vez comenzada esta redacción, no sé cómo voy a hacerla, teniendo en cuenta que no suelo pensar mucho en los árboles, bueno comencemos hablando de su aspecto. El árbol está compuesto de 3 partes: la raíz, las raíces fijan el árbol al suelo. Las raíces pueden tener una raíz principal, o bien ser numerosas raíces. El tronco sostiene la copa y dispone de una fuerte capa llamada corteza. Hay un centro del tronco más oscuro, el duramen o corazón, contiene células leñosas muertas de donde procede la mejor madera para usar como combustible, y luego unos anillos más claros hacia el exterior, la albura. Entre la albura y la corteza hay una sola capa de células por la que el tronco está creciendo, llamada cambium; se divide a su vez en dos partes: la interior el xilema (albura y duramen) y la exterior corteza interna (floema). Las ramas suelen salir a cierta altura del suelo, de manera que dejan una franja de tronco libre. Las ramas y hojas forman la copa. La copa adopta formas diversas, según las especies, distinguiéndose básicamente tres tipos: la alargada y vertical, la redondeada o la que se extiende de manera horizontal, como si fuera una sombrilla. Las hojas le sirven al árbol para realizar la fotosíntesis las raíces absorben el agua del subsuelo.
Tras ese repaso de ecología por llamarlo de alguna forma, vamos a profundizar un poco, tal vez un árbol sea todo lo que he especificado arriba, pero un árbol también puede tener muchas más cosas, puede ser el lugar donde alguien vaya a soltar sus lágrimas tras un suspenso, o donde tuvo lugar su primer beso, o donde algún inconsciente se refugió de una tormenta, vamos ya para abreviar donde puede tener lugar un torbellino de emociones de todo tipo, quizá para alguien ver un árbol le resulte incluso una estupidez, pero puede ser que para otro le llegue incluso a emocionar.

Alba Martín LOS ÁRBOLES

                                                                                                       (REDACCIÓN SELECCIONADA)


Para muchos un árbol es una planta perenne, de tallo leñoso, que se ramifica a cierta altura del suelo; el ser vivo más antiguo que existe desde hace miles de años.
Otros solo lo ven como un objeto inanimado, inerte, que no tiene sentimientos y solo forma parte de nuestro entorno para adornarlo.

En cambio algunas personas le dan un significado más especial, su primer beso, aquellas tardes de risas con tus amigos, un lugar donde hacer un picnic, donde te evades leyendo un libro, aquella búsqueda desesperada de un poco de sombra en el duro verano…puede tener significados tan extensos para cada persona, momentos que hallan marcado tu vida siempre quedarán grabados allí.

Por ello debemos de saber valorar y apreciar más lo que nos ofrece la naturaleza, esta que ha estado siempre ahí desde hace millones de años y sin embargo intentamos descifrar lo nuevo, la ciencia, la tecnología, sin acordarnos de que no sabemos comunicarnos con nuestro propio entorno, no sabemos descifrar el lenguaje de los árboles, de los animales, de lo natural en sí.

Para mí un árbol es un amigo muy especial al que valoro mucho, ya que siempre está ahí cuando más lo necesito, es un suspiro de armonía y felicidad, es salir y evadirme de la rutina, del estrés diario, para entrar en un mundo fantástico, lleno de magia, donde se respira aire puro, donde te tumbas sobre la hierba y te mezclas con ésta como si formases parte de ella. Tocar la fronda del árbol y sentir sus grietas como manifestación de todos los años pasados y vividos cuando tu no estabas allí...Todo lo que te puede aportar un árbol, su sabiduría, su paz, la armonía y miles de cosas que de éste emanan.
Me encanta sentarme bajo su copa, cerrar los ojos y escuchar el balanceo de la hojas mecidas por la suave brisa, a veces interrumpida por el canturreo de algún pajarillo que se posa en ellas de repente, ver cómo de sus gélidas hojas caían gotas de rocío en aquel invierno, como se cubría su cuerpo vergonzoso de hermosas flores y como volvían a caer, dejándolo indefenso, en todo su esplendor.

En conclusión un árbol puede ser tu mayor amigo y confidente, puede ofrecerte un mundo de sensaciones nuevas y momentos que guardará en los más profundo de sus raíces, debemos valorar más el regalo tan preciado que nos ofrece: su silencio…

Amanda Bogado. ¿Qué es un árbol?

Saludos compañeros, todos en estos momentos nos estamos preguntando lo mismo, pero cada cual tiene su respuesta. Yo sinceramente para no mentiros os diré que por mucho que pueda escribir en esta redacción las preguntas no se me acaban pero aunque no os pueda llevar hacia una respuesta acertada, os contaré como lo veo yo, como es mi realidad.

Un lunes como teníamos previsto en clase, fuimos de excursión a la universidad, donde nos sentaríamos todos juntos alrededor de un ser vivo, una especie de vida muy distinta a la nuestra. Cuando estábamos sentados observando el árbol escuchamos distintas versiones de lo que era aquello. Uno decía que no era lo que veíamos, que algo nos engañaba, otro que cada uno lo ve a su manera aunque tengamos un concepto en común, otro lo describía como si fuese un mundo de fantasía, otro solo veía un conjunto de átomos y otras cosas… En fin, lo que todos pudimos escuchar de boca de nuestros compañeros, pero como se me plantea esta pregunta y el reto de expresar lo que pienso y siento, lo haré con mucho gusto.

Cuando te sientas cinco minutos a mirar un árbol puede que a primera vista solo veas “algo” que está ahí para adornar o para cualquier uso que, posiblemente, no sea el simple hecho de disfrutar de él o el de darle vida a algo más en este mundo. Aunque es una pena no pensar así, estamos acostumbrados a la ignorancia, a ser superiores a todo lo que nos rodea por creer saberlo todo. Yo os pregunto ¿Habéis estado alguna vez una noche en el campo?, pues bien, a lo mejor de día no se aprecia el sonido de sus hojas haciendo ruido pero de noche puede resultar hasta espeluznante, ¿y si tal vez eso signifique algo?, puede que sea un idioma que no llegaremos a comprender nunca, no se sabe, no sabemos ni siquiera si este ser vivo se comunica, no sabemos casi nada. Queremos tenerlo todo, saberlo todo, avanzar tecnológicamente pero en el fondo somos tan tontos al ignorar otras formas de vida que solo se podría decir que "un árbol es una planta de tallo leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo". Pero… ¿Qué está pasando con nosotros?, ¿acaso no respiramos lo mismo?, ¿acaso no nos proporcionan frutos y son necesarios para nuestra cadena alimenticia?, aunque me lo pregunte puedo llegar a entender que el no tener nuestros sentidos (o se supone que es así) o al no tener nuestra forma corporal, tienen una desventaja aparente frente a nosotros.

Después de estas reflexiones os definiré al fin que es un árbol a través de mis ojos:

Un árbol es una especie de persona inmóvil, enterrada en el suelo y a la que le gusta mucho la tranquilidad. Se podría describir como un ser mágico, que desprende hermosura para nuestros ojos, tanta es la hermosura que adorna calles y campos en todas sus especies y formas, que nos habla en la más profunda y silenciosa oscuridad. Un ser que en ocasiones parece que alcanza el universo entero, o al menos llega a más  allá de lo que nosotros nos podemos acercar con los pies en el suelo. Un ser que nunca nos haría daño... Sí, mis palabras suenan como las de un poeta, por ello, si sigo me emociono, Quizás por ser tan misterioso para nosotros, se merezca que usemos palabras tan asombrosas y fascinantes. Por todo esto concluyo que un árbol para mi es algo extraordinario de lo que deberíamos presumir en este mundo de ignorantes, y si no queremos ser uno de ellos, más nos vale abrir los ojos y preguntarnos por todo.