La vida simple.
Ser humano, que le debes la vida y tú ciego y egoísta se la quitas… vida simple la de un árbol, pero valiosa como el más grande de los diamantes.
Árbol que te alzas majestuosamente, que te muestras silencioso, aunque no callas del todo porque cuentas tus historias a través del viento, por desgracia solo hay un ser que no quiere escucharte.
Árbol que agradeces a los que te dan la alegría de ese modo, agradeces a los cálidos rayos del sol, a los cantares de los pajarillos, a la frescura de la lluvia, al imponente o suave viento que mece tus ramas y hojas, a la nobleza de la tierra que te provee de vida y a la cual ayudas a mantenerse.
Árbol, vida generosa eres , aunque de alma solitaria, tú que no te quejas por el hecho de dar … das aire, das sombra, das hogar a las criaturas, das frutos , das bellas flores que adornan al mundo e incluso das tu propia vida para con el hombre.
Vida es la de un árbol… observar y ser testigo de la vida misma.
Afirmar la vida es magia.
Este espacio ha sido creado para compartir reflexiones filosóficas y poéticas entre los alumnos del IES Guadiana de Ayamonte y el IES Fuentepiña de Huelva. Se trata de un proyecto didáctico conjunto elaborado por los Departamentos de Filosofía de ambos Centros, y dirigido por los profesores Patricio Domínguez y Venancio Domínguez.
"¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista." Henry F. Amiel
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María Corchero ¿QUÉ ES UN ÁRBOL?
Un profesor pregunta: “¿Qué es un árbol?”
Los alumnos se miran los unos a los otros, preguntándose cuál era la intención de la pregunta, como si no supiesen qué es un árbol. Al ver que nadie se atrevió a responder, les empieza a explicar:
-Todos podemos ver árboles a lo largo de nuestra vida, pero ¿Qué es lo que vemos? Estamos viendo un ser vivo, que al igual que tú puede sentir lo que le haces, como arrancarle hojas, cortarle ramas, dejar que tus mascotas hagan sus necesidades encima, y hasta podemos hacer que pase frio quitándole su ropa. Al igual que está vivo, alberga vida, es decir, deja que vivan en él las ardillas, los pájaros, los búhos y otros animales…Un árbol es su hogar, donde tienen sus familias. ¿Son todos los árboles iguales? No, porque no es igual el árbol que vive en el parque que el que vive en un bosque, apartado del ser humano y de su contaminación. También es aquel que nunca te echa nada en cara, a pesar de todo lo que le hacemos, es el que te escucha aunque no le importen tus problemas, el que mejor guarda tus secretos, el que solo cuenta lo que tú quieres que cuente, el que te despierta por las mañanas y te dice si hace frio o corre el viento para que no enfermes. Es aquel que te ve disfrutar, jugar, reír, llorar, cantar, luchar, el que te ve vivir, a ti y a los tuyos… Un árbol te da el papel y también limpia ese aire que está “un poco sucio” para que puedas respirar mejor; no hay que olvidar que es el que te da de comer sus ricos frutos, el que te calienta cuando hace frio, el que te da armarios, las mesas y sillas que utilizas diariamente…- De repente una alumna le interrumpe:
- Maestro, pero ¿un árbol no es una planta perenne, de tronco leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo …?
Una ráfaga de viento hizo sonar las hojas del gran árbol del patio. Entonces fue cuando la alumna entendió lo que su profesor les quería decir.
Los alumnos se miran los unos a los otros, preguntándose cuál era la intención de la pregunta, como si no supiesen qué es un árbol. Al ver que nadie se atrevió a responder, les empieza a explicar:
-Todos podemos ver árboles a lo largo de nuestra vida, pero ¿Qué es lo que vemos? Estamos viendo un ser vivo, que al igual que tú puede sentir lo que le haces, como arrancarle hojas, cortarle ramas, dejar que tus mascotas hagan sus necesidades encima, y hasta podemos hacer que pase frio quitándole su ropa. Al igual que está vivo, alberga vida, es decir, deja que vivan en él las ardillas, los pájaros, los búhos y otros animales…Un árbol es su hogar, donde tienen sus familias. ¿Son todos los árboles iguales? No, porque no es igual el árbol que vive en el parque que el que vive en un bosque, apartado del ser humano y de su contaminación. También es aquel que nunca te echa nada en cara, a pesar de todo lo que le hacemos, es el que te escucha aunque no le importen tus problemas, el que mejor guarda tus secretos, el que solo cuenta lo que tú quieres que cuente, el que te despierta por las mañanas y te dice si hace frio o corre el viento para que no enfermes. Es aquel que te ve disfrutar, jugar, reír, llorar, cantar, luchar, el que te ve vivir, a ti y a los tuyos… Un árbol te da el papel y también limpia ese aire que está “un poco sucio” para que puedas respirar mejor; no hay que olvidar que es el que te da de comer sus ricos frutos, el que te calienta cuando hace frio, el que te da armarios, las mesas y sillas que utilizas diariamente…- De repente una alumna le interrumpe:
- Maestro, pero ¿un árbol no es una planta perenne, de tronco leñoso que se ramifica a cierta altura del suelo …?
Una ráfaga de viento hizo sonar las hojas del gran árbol del patio. Entonces fue cuando la alumna entendió lo que su profesor les quería decir.
Luci Bortosel
Un árbol… ¿Por dónde empezamos hablar de él? Brota desde lo oscuro buscando la luz, pero simultáneamente sigue bajando en las oscuridades de la tierra buscando nutrientes. Funda sus bases para no caerse al primer viento, da frutos para enriquecer nuestros apetitos y colorear el paisaje.
Dios en la biblia dice: “El árbol, aunque lo corten, aún tiene la esperanza de volver a retoñar, de que no falten sus renuevos. Aunque la tierra envejezca su raíz y muera su tronco en el polvo, al percibir agua reverdecerá y hará copa como una planta nueva”.
Como dice Platón, nosotros vemos los árboles, pero nuestra razón no completa la definición verdadera tal y como el filósofo lo afirma.
¿Qué aportamos nosotros a la naturaleza?...VIDA… pero si una secuoya de california tiene 3000 años, un pino de Colorado hasta 3500, …nosotros vivimos máximo 100 y poco más y encima vivimos destruyéndolo todo.
Los árboles no son mudos, se comunican entre ellos, poniéndose en guardia para acrecentar substancias incomestibles de sus hojas para que los animales herbívoros no les destruyan.
Se han inventado unos sistemas de agarre de sus semillas, para que el pelo o la lana o el viento trasladen sus semillas, que son sus hijos.
Nuestra mente construye la realidad, ordenando en el cerebro los reflejos de luz, dando lugar a la imagen que la asociamos con la palabra ‘’árbol’’ así como Kant lo menciona.
Pero los límites de nuestros conocimientos son los límites de nuestra experiencia, las leyes de la naturaleza las elaboramos tal y como nuestros sentidos nos permiten (Kant). Así el biólogo establece sus definiciones científicas y el poeta deja fluir sus versos.
Queremos hablar con los extraterrestres, ¡pero si no sabemos hablar ni con un árbol!, si es que desde que nacemos, estamos en cunas, después en camas, guarderías, escuelas, institutos, empresas (fabricas, talleres, oficinas…) hasta que ya no somos aptos ni para movernos y nos jubilamos y permanecemos toda la vida encerrados en una burbuja que nos aparta de la naturaleza que es la que nos guía para ir hacia la belleza interior y conocer la magia. ¿Sabías que abrazando un árbol intercambias energías, y te hará sentir mejor?
Somos tan pequeños y tontos que no conocemos ni siquiera un árbol y para rematar, sabemos que vamos a morir y no hacemos nada para cambiarlo.
Dios en la biblia dice: “El árbol, aunque lo corten, aún tiene la esperanza de volver a retoñar, de que no falten sus renuevos. Aunque la tierra envejezca su raíz y muera su tronco en el polvo, al percibir agua reverdecerá y hará copa como una planta nueva”.
Como dice Platón, nosotros vemos los árboles, pero nuestra razón no completa la definición verdadera tal y como el filósofo lo afirma.
¿Qué aportamos nosotros a la naturaleza?...VIDA… pero si una secuoya de california tiene 3000 años, un pino de Colorado hasta 3500, …nosotros vivimos máximo 100 y poco más y encima vivimos destruyéndolo todo.
Los árboles no son mudos, se comunican entre ellos, poniéndose en guardia para acrecentar substancias incomestibles de sus hojas para que los animales herbívoros no les destruyan.
Se han inventado unos sistemas de agarre de sus semillas, para que el pelo o la lana o el viento trasladen sus semillas, que son sus hijos.
Nuestra mente construye la realidad, ordenando en el cerebro los reflejos de luz, dando lugar a la imagen que la asociamos con la palabra ‘’árbol’’ así como Kant lo menciona.
Pero los límites de nuestros conocimientos son los límites de nuestra experiencia, las leyes de la naturaleza las elaboramos tal y como nuestros sentidos nos permiten (Kant). Así el biólogo establece sus definiciones científicas y el poeta deja fluir sus versos.
Queremos hablar con los extraterrestres, ¡pero si no sabemos hablar ni con un árbol!, si es que desde que nacemos, estamos en cunas, después en camas, guarderías, escuelas, institutos, empresas (fabricas, talleres, oficinas…) hasta que ya no somos aptos ni para movernos y nos jubilamos y permanecemos toda la vida encerrados en una burbuja que nos aparta de la naturaleza que es la que nos guía para ir hacia la belleza interior y conocer la magia. ¿Sabías que abrazando un árbol intercambias energías, y te hará sentir mejor?
Somos tan pequeños y tontos que no conocemos ni siquiera un árbol y para rematar, sabemos que vamos a morir y no hacemos nada para cambiarlo.
Lorena Pichardo MI ÁRBOL... MI VIDA
A lo largo de la vida nos encontramos a diario con muchos árboles, árboles que no nos damos cuenta pero que tienen sentimientos, son seres vivos.
En mi árbol para empezar están las raíces y a continuación están las ramas grandes y pequeñas, hojas nuevas y también secas, frutos que nacen y se caen y otros que se quedan ahí un largo tiempo.
En la vida, una persona, desde que nace, empieza desde las raíces los momentos mas importante de tu vida son las raíces más gruesas y las mas finas son los momentos un poco mas insignificantes en la vida. Existen también las personas, esas hojas y frutos del árbol, unas duran menos, tienen su vida y deciden por lo tanto caerse de ese árbol y empezar a crecer por otra parte pero hay otras que no, esas otras deciden estar ahí hasta que ese árbol se vuelva centenario en todos sus momentos, en invierno y otoño, con el frío, en verano con el calor y en primavera con su época de florecer.
Ya cuando el árbol se vuelve cada vez mas viejo y mira hacia abajo, y ve quien de verdad formaba parte de su enorme tronco, a pesar de las grietas que se le formen, y también de los destrozos que le hacen los humanos, esas hojas, ramas y frutos que le han dado forma, van a seguir creciendo con él.
Así es mi vida, mi árbol.
En mi árbol para empezar están las raíces y a continuación están las ramas grandes y pequeñas, hojas nuevas y también secas, frutos que nacen y se caen y otros que se quedan ahí un largo tiempo.
En la vida, una persona, desde que nace, empieza desde las raíces los momentos mas importante de tu vida son las raíces más gruesas y las mas finas son los momentos un poco mas insignificantes en la vida. Existen también las personas, esas hojas y frutos del árbol, unas duran menos, tienen su vida y deciden por lo tanto caerse de ese árbol y empezar a crecer por otra parte pero hay otras que no, esas otras deciden estar ahí hasta que ese árbol se vuelva centenario en todos sus momentos, en invierno y otoño, con el frío, en verano con el calor y en primavera con su época de florecer.
Ya cuando el árbol se vuelve cada vez mas viejo y mira hacia abajo, y ve quien de verdad formaba parte de su enorme tronco, a pesar de las grietas que se le formen, y también de los destrozos que le hacen los humanos, esas hojas, ramas y frutos que le han dado forma, van a seguir creciendo con él.
Así es mi vida, mi árbol.
Laura Boza Perdigones EL ÁRBOL HUMANO
Me lleno de vida al verlo cada mañana, a simple vista no se aprecia pero cada día crece un poco más, se hace un poco más viejo, aún así sigue dejando que el viento mueva sus ramas, se hace más bello con la edad y es un libro lleno de confidencias, cada día ve pasar por sus raíces a centenares de personas, ve como van creciendo ellos también, algunos colocados en una posición privilegiada observan el primer beso de unos jóvenes adolescentes que encuentran su primer amor, otros, con menos suerte, aguantan día tras día el humo de una contaminación que los mata lentamente. Y es que día tras día los observamos sin darnos cuenta que cada árbol esconde un secreto, que por cada una de esas ramas hay una historia y que si las hojas hablaran seguramente nos ayudarían a concebir la vida desde otro punto de vista.
Francisco Cruz Rodríguez EL ÁRBOL
Aquel día nublado, en el que nuestros pensamientos cambiaron...
Como cualquier chico de 16/17 años no me tomé demasiado en serio eso de ver un árbol, lo primero que pensé fue ... ¿para qué?, la verdad es que no entendí en un primer momento por qué nuestro profesor de filosofía, quiso llevarnos a ver un "simple" árbol...pero llegó el día, bajamos cuidadosamente las escaleras del instituto hasta salir fuera de éste, y seguimos la espalda del profesor hasta la llegada, es decir, hasta el árbol que él mismo escogió.....por el camino, no sé si sería por el hecho de estar pensando en arboles, me fijé en que son más complejos de lo que suponía a primera vista, e incluso pude observar la cantidad de hojas que tenían los arboles, que pareciese que las hubiesen colocado al azar, pero de una forma perfecta. Al fin llegamos. Lo que más me sorprendió es que el árbol estaba seco, me refiero a que no tenía ni una sola hoja, pero su robustez me transmitía un respeto bastante grande, algo que nunca me había afectado hasta ahora. Nos dispusimos a leer el texto que nos dio nuestro profesor. Mientras escuchaba los diálogos de Platón y el biólogo que leían mis compañeros, me puse a observar el gran árbol que tenía ante mí, lo que más me sorprendió aparte de su robustez, anchura y altura fue la gran cantidad de ramas que tenía, eran cientas que acogían a otras cientas más pequeñas, lo que me hizo pensar, que tal vez, cada rama de cada árbol en el mundo, era el reflejo del alma de una persona o incluso en un árbol estaba el reflejo de varias, mi razonamiento fue que como nosotros nacemos de una base que es nuestra madre, ellos nacen de su madre, es decir la madre tierra, ellos crecen rectos y fuertes al principio de su vida, al igual que nosotros y más tarde cuando ya se tiene una buena base es cuando elegimos los caminos de nuestra vida, que son esas ramas.....me tocó leer, aunque estaba leyendo realmente no estaba escuchándome, sino que en mi mente aún tenía ese razonamiento del árbol, al cual me vi sorprendentemente arrastrado, la lectura termino y todos nos marchamos. Ahora sí comprendo: ¿para qué ver un "simple árbol"?, ya entendí el objetivo de nuestro profesor.... y así fue cuando, en aquel día nublado, nuestros pensamientos cambiaron.....
Como cualquier chico de 16/17 años no me tomé demasiado en serio eso de ver un árbol, lo primero que pensé fue ... ¿para qué?, la verdad es que no entendí en un primer momento por qué nuestro profesor de filosofía, quiso llevarnos a ver un "simple" árbol...pero llegó el día, bajamos cuidadosamente las escaleras del instituto hasta salir fuera de éste, y seguimos la espalda del profesor hasta la llegada, es decir, hasta el árbol que él mismo escogió.....por el camino, no sé si sería por el hecho de estar pensando en arboles, me fijé en que son más complejos de lo que suponía a primera vista, e incluso pude observar la cantidad de hojas que tenían los arboles, que pareciese que las hubiesen colocado al azar, pero de una forma perfecta. Al fin llegamos. Lo que más me sorprendió es que el árbol estaba seco, me refiero a que no tenía ni una sola hoja, pero su robustez me transmitía un respeto bastante grande, algo que nunca me había afectado hasta ahora. Nos dispusimos a leer el texto que nos dio nuestro profesor. Mientras escuchaba los diálogos de Platón y el biólogo que leían mis compañeros, me puse a observar el gran árbol que tenía ante mí, lo que más me sorprendió aparte de su robustez, anchura y altura fue la gran cantidad de ramas que tenía, eran cientas que acogían a otras cientas más pequeñas, lo que me hizo pensar, que tal vez, cada rama de cada árbol en el mundo, era el reflejo del alma de una persona o incluso en un árbol estaba el reflejo de varias, mi razonamiento fue que como nosotros nacemos de una base que es nuestra madre, ellos nacen de su madre, es decir la madre tierra, ellos crecen rectos y fuertes al principio de su vida, al igual que nosotros y más tarde cuando ya se tiene una buena base es cuando elegimos los caminos de nuestra vida, que son esas ramas.....me tocó leer, aunque estaba leyendo realmente no estaba escuchándome, sino que en mi mente aún tenía ese razonamiento del árbol, al cual me vi sorprendentemente arrastrado, la lectura termino y todos nos marchamos. Ahora sí comprendo: ¿para qué ver un "simple árbol"?, ya entendí el objetivo de nuestro profesor.... y así fue cuando, en aquel día nublado, nuestros pensamientos cambiaron.....
Elena Gómez de Mora
(REDACCIÓN SELECCIONADA)
¡Para! Detente y escucha.
Se está bien aquí ¡eh?, se oyen pajarillos, es agradable, una suave brisa… nada de calor, el sol parece haberse escondido.
Mira hacia arriba…
¿Te has asustado?
Tranquilo… ese gigante que está encima tuya, con sus largas manos y con ese robusto cuerpo, no es más que un árbol.
¿No te habías fijado antes?
Pues él sí, él te "ve", bueno él te ve a tí y a todos aquellos que pasan y no se detienen ni un segundo en admirar su magnitud y su belleza asombrosa. Pero está hechizado. Si, no puede contar nada de lo que ve, un eterno silencio podríamos llamarle…
Es el mismo que hace cinco meses, y siete, y ocho, y nueve, y tres años… bueno, quizás haya crecido un poco, pero te puedo asegurar que él es el mismo. Seguramente tenga incluso más años que tú.
Y como se conserva… ¿no te parece asombroso?
Ten en cuenta que todo empieza por una pequeña semilla. Y se termina convirtiendo en esta increíble bestia que dobla, o incluso puede llegar a triplicar tu altura.
Escucha las palabras que dijo una vez Friedrich Wilhelm Nietzsche: “todo el que disfruta cree que lo que importa es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan”.
Pero aunque no ande está vivo, y aunque no hable está vivo, y aunque no mire ni huya está vivo.
Qué compleja vida ¿no?
Y eso que dicen... que nuestra vida es como un árbol, primero salimos de una pequeña semilla y comenzamos a crecer poco a poco, lentamente… creamos nuestras raíces bajo tierra, bajo el calor de una familia que nos apoya, y cuando ya nos vemos fuertes comenzamos a salir, comenzamos a vivir por nosotros mismos, el exterior.
Y ya, cuando hemos alcanzado un periodo, entonces, echamos los frutos…
Curiosa comparación ¿no lo crees?
Seguro que no pensabas que te parecías tanto a ese árbol que está frente a ti.
¡Para! Detente y escucha.
Se está bien aquí ¡eh?, se oyen pajarillos, es agradable, una suave brisa… nada de calor, el sol parece haberse escondido.
Mira hacia arriba…
¿Te has asustado?
Tranquilo… ese gigante que está encima tuya, con sus largas manos y con ese robusto cuerpo, no es más que un árbol.
¿No te habías fijado antes?
Pues él sí, él te "ve", bueno él te ve a tí y a todos aquellos que pasan y no se detienen ni un segundo en admirar su magnitud y su belleza asombrosa. Pero está hechizado. Si, no puede contar nada de lo que ve, un eterno silencio podríamos llamarle…
Es el mismo que hace cinco meses, y siete, y ocho, y nueve, y tres años… bueno, quizás haya crecido un poco, pero te puedo asegurar que él es el mismo. Seguramente tenga incluso más años que tú.
Y como se conserva… ¿no te parece asombroso?
Ten en cuenta que todo empieza por una pequeña semilla. Y se termina convirtiendo en esta increíble bestia que dobla, o incluso puede llegar a triplicar tu altura.
Escucha las palabras que dijo una vez Friedrich Wilhelm Nietzsche: “todo el que disfruta cree que lo que importa es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan”.
Pero aunque no ande está vivo, y aunque no hable está vivo, y aunque no mire ni huya está vivo.
Qué compleja vida ¿no?
Y eso que dicen... que nuestra vida es como un árbol, primero salimos de una pequeña semilla y comenzamos a crecer poco a poco, lentamente… creamos nuestras raíces bajo tierra, bajo el calor de una familia que nos apoya, y cuando ya nos vemos fuertes comenzamos a salir, comenzamos a vivir por nosotros mismos, el exterior.
Y ya, cuando hemos alcanzado un periodo, entonces, echamos los frutos…
Curiosa comparación ¿no lo crees?
Seguro que no pensabas que te parecías tanto a ese árbol que está frente a ti.
Antonio Cabalga ALGO DE MÍ
Se podría empezar en la oscuridad...
Vino la luz. Desde aquel momento, empecé a subir poco a poco. No había mucha gente, pero después fueron llegando más y más. Algunas de ellas más cercanas a mí que otras.
No siempre iba tan bien; a veces me aparecía una grieta profunda en la que tenía que tapar o intentar saltarla pero sin hacerme daño.
…
Bueno, yo ya tengo dieciséis, me empiezo a preocupar, porque algunas de esas personas ya se están marchando. Yo sigo subiendo, pero me temo que voy llegando a la recta final. - ¡Es hora de separarse! – dijeron. Nos costó trabajo pero poco a poco empezamos a separarnos. Un momento difícil, si. Yo intenté coger el camino que creía más apropiado para mí. Tenía miedo a que nunca más los podría ver. Y desde aquí veo sus ramas, algunas más altas que otras, otras se están cayendo y otras ya están dando su fruto. A veces me cruzo con algunas y a otras no las veo desde ese día que nos separamos.
En fin, sé que este árbol no es perfecto, se podría observar desde distintos puntos de vista filosóficos, biológicos, entre otros, pero para mí es único e inigualable: el árbol de mi vida.
Adina Niculina Fudulu
Aunque el sufrimiento te invada,
tranquila,siempre tendrás alguien que te sirva de apoyo.
Hola, me llamo Mike, soy un árbol y estoy ansioso por contarte mi historia. ¿Quieres oírla?
Aunque hay mucha gente que opina que los árboles no tienen sentimientos yo, en cambio, te digo que no es verdad.
Un árbol es vida. Es un universo de vivencias, de sentimientos e historias. No debemos pensar en un conjunto de sustancias químicas y materia orgánica, debemos mirar más allá de la ciencia.
Sólo te quiero preguntar cuál es la cosa en la que con frecuencia te has apoyado cuando te has caído. Reconócelo, si no hay personas que sean tu punto de apoyo, sólo en la naturaleza encontrarás el apoyo necesario. Mi vida es muy parecida a la tuya; yo también tengo sentimientos como tú. Tengo alegrías, tristezas. En definitiva, lo que me gustaría transmitirte es que me veas como un ser vivo, un refugio en tu tempestad, no como un árbol lleno de ramas y hojas.
tranquila,siempre tendrás alguien que te sirva de apoyo.
Hola, me llamo Mike, soy un árbol y estoy ansioso por contarte mi historia. ¿Quieres oírla?
Aunque hay mucha gente que opina que los árboles no tienen sentimientos yo, en cambio, te digo que no es verdad.
Un árbol es vida. Es un universo de vivencias, de sentimientos e historias. No debemos pensar en un conjunto de sustancias químicas y materia orgánica, debemos mirar más allá de la ciencia.
Sólo te quiero preguntar cuál es la cosa en la que con frecuencia te has apoyado cuando te has caído. Reconócelo, si no hay personas que sean tu punto de apoyo, sólo en la naturaleza encontrarás el apoyo necesario. Mi vida es muy parecida a la tuya; yo también tengo sentimientos como tú. Tengo alegrías, tristezas. En definitiva, lo que me gustaría transmitirte es que me veas como un ser vivo, un refugio en tu tempestad, no como un árbol lleno de ramas y hojas.
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